Adopta un Sendero transforma la participación de vecinos, voluntarios, empresas y entidades en acciones reales sobre el territorio.
Identificamos senderos que necesitan actuaciones de limpieza, mantenimiento, recuperación o señalización y estudiamos qué necesita cada recorrido antes de intervenir.
Después organizamos las actuaciones, movilizamos voluntarios y recursos y trabajamos directamente sobre el terreno para conseguir que esos caminos vuelvan a estar limpios, transitables, señalizados y vivos.
Localizamos caminos que necesitan una actuación y revisamos su estado, sus accesos, cruces, vegetación, señalización y posibles puntos deteriorados.
Determinamos qué trabajos son necesarios, qué herramientas y materiales hacen falta y cómo podemos actuar de forma segura y respetuosa con el entorno.
Organizamos jornadas en las que pueden participar voluntarios, vecinos, asociaciones, empresas y otras entidades que quieran aportar tiempo, recursos o financiación.
Desbrozamos, podamos, retiramos vegetación y obstáculos, limpiamos el recorrido, recuperamos zonas deterioradas y mejoramos la señalización cuando es necesario.
Revisamos los recorridos, recopilamos información y utilizamos herramientas digitales para documentar los senderos y facilitar que puedan ser conocidos y recorridos.
Recuperar un sendero es solo el principio. Los caminos necesitan seguimiento, revisiones y nuevas actuaciones para permanecer en buenas condiciones con el paso del tiempo.
Una parte fundamental del proyecto ocurre lejos de los despachos: en el propio sendero.
Las actuaciones pueden incluir desde pequeñas labores manuales hasta jornadas completas de mantenimiento y señalización, siempre adaptándonos al estado del camino y a las características de cada grupo.
Queremos que cada sendero pueda estar vinculado a personas, familias, colectivos o empresas que quieran implicarse en su conservación.
A través de la adopción de un tramo puedes apoyar económicamente su mantenimiento durante un año y ayudarnos a disponer de herramientas, materiales y recursos para continuar trabajando.
También puedes participar directamente en nuestras jornadas de voluntariado. Porque hay muchas formas de ayudar, pero todas tienen algo en común: dejar el territorio un poco mejor de como lo encontramos.
Es patrimonio que no se pierde, paisaje que puede seguir disfrutándose, personas que colaboran y una nueva forma de implicarnos en el lugar en el que vivimos.
Cuidar los senderos es cuidar el territorio.